| Madoz nos dice lo siguiente
de esta localidad: Partido y Diócesis de Astorga; Ayuntamiento
de Turienzo. Situado en un valle; su clima es bastante sano.
Tiene
unas 38 casas, escuela de primeras letras por temporada. Igl. parroquial
(San Juan Evangelista), servida por un cura de ingreso y presentación
del Sr. de las Regueras, y buenas aguas potables. Confina N. Pedredo;
E. San Martin del Agostedo; S. Villalibre, y O. Tabladillo. El terreno
es de mediana y mala calidad. Prod.: trigo, centeno, habas patatas y pastos;
cria ganado vacuno, lanar y cabrío y caza de varios animales.
Está separado de Pedredo por el castro que les da nombre, y pasa
por el el camino que en la Edad Media se denominaba “de Benavente
para el Bierzo”.
Su nombre proviene de la gran labor minera que se realizó en la
zona, y de los pedregales producidos por la selección de los materiales.
Junto con Pedredo pertenecieron al Señorio que los Osorios tuvieron
en Turienzo, si bien se desconoce con exactitud cuando pasaron a formar
parte de el.
La primera cita documental la tenemos en el año 1.104, y se trata
de una donación a la Albergueria de Foncebadón y a su eremita
D. Gaucelmo, hecha por Juan Ecctaz de las tierras que tenia en ese lugar.
(Arch. Cat. Astorga. Indice Explicatorio, Particulares 494 (46).
Fuera de este documento no poseemos otros de la época medieval,
y el el Arch. Municipal de Astorga tampoco se conserva nigun dato de esta
población (no es de extrañar, dado que se encuentra fuera
de los lindes de los Cuartos y Alfoz de dicha ciudad). Sin embargo disponemos,
gracias a los fondos documentales de la Escribanía de Turienzo,
de un puñado de documentos sobre este pueblo:
En 1670 (7 de Julio) se produce una transación y concierto entre
Mannuela Arias y Joseph Alonso su hijo, para que le entregue setenta y
cinco reales de a ocho de buena plata para poder terminar de pagar el
rescate que en la cifra de doscientos fue concertado en tierras de Argel
–donde estaba encarcelado y cautivo algunos años, hasta que
le sacó de la esclavitud el Capitan Fernando Martín Alvarez.
Las Ordenanzas de Murias, en su capítulo setenta y cuatro nos
hablan de una costumbre que sólo vemos establecida en los pueblos
maragatos de Murias, Pedredo y El Ganso, y es el del aprovechamiento de
las bellotas producto de sus robledales y encinales: “Yten hordenamos
y mandamos que en cada un año tengan los regidores obligazion de
mandar cottar las abellotas hasta el tiempo que se allen en sazon de coxer
que entonces haian para ello de bolber a dar aviso a todo el pueblo, y
los que antes de estto handuvieren cojiendo las ttales abellotas pague
cada uno de pena dos azumbres de vino por cada vez que fueren avidos y
si huviesen magullado algun rroble con piedra, aunque sea despues de sueltas
pague de pena media cantara de vino para dho. nro. Conzexo”.
Otra
costumbre curiosa es la de los Montaneros y Conjurar la Truena. En el
capítulo cincuenta y nueve de dichas Ordenanzas se nos indica lo
siguiente: “Yten hordenamos y mandamos que desde mediado de Marzo
en adelante hasta fin de Agosto de cada un año tengan obligados
los Regidores de este lugar a que por Velia los Vezinos de el en cada
dia el suio toquen por la mañana temparano las Campanas de San
Juan a la truena y asimismo que por dichos Regidores o personas que nombrasen
no cumpliesen así, paguen de pena cada uno de ellos medio real
de Vellon para la Luminaria del Santtisimo deste lugar”.
En 1.725, el Concejo se obliga a rehacer la Iglesia, y para ello otorgan
un documento del que entresacamos lo siguiente: “Dijeron que por
cuanto la Iglesia de San Juan sita en dho. lugar es muy corta, y nezesitar
azerse yglesia capaz en parte conveniente, a donde se puedan zelebrar
los ofizios dibinos, y que todo el pueblo pueda asistir con conbenienzia
adentro de dha. Iglesia, y a tener lugar para su sepulcro, y que en festibidades
prinzipales de el Santísimo Sacramento y Nuestra Señora
en que acuden muchos forasteros, tengan tambien lugar dentro de dha. Iglesia,
se habia propuesto ....(los vecinos ayudarian con acarreos, madera, etc.)
En 1.736, se hace un concierto entre San Martin del Agostedo y Murias,
“y dijeron que este dho. lugar y el de Murias de Pedredo, inmediato
a el, tienen un pedazo de campo y termino de comunidad, en el sitio que
llaman Baldelascasas y el Torrejon, que es infructifero, y que no sirbe
para pasto ni para paroducir leña ni otros aprovechamientos para
el util de los ganados mayores y menores, y que solo podra redundar su
utilidad y conbenienzia de dhos. Lugares, rompiendose, despedreandose
y cultibandose para sembrar centeno en el, para ayuda de aumentar su labranza....”
En 1.741, los arrieros de Murias de Pedredo (comparecen Jerónimo
Franco, Jose Viforcos, Pedro Caballero, Francisco Ramos, Pascual y Estevan
Pollan, y Jose Nieto) hacen un poder para continuar pleiteando contra
los portazgos pontazgos y ferias de la provincia del Bierzo, los que por
allarse ia moderados y querer practicarse las mismas diligencias en los
del reino de Galizia, por los arrieros maragatos de esta Provinzia, ............(Julio
20 de 1.741, A.Prot. Turienzo, s.f.)
EVOLUCIÓN DEL VECINDARIO
1.674, Padron de la Moneda Forera. 44 vecinos, todos pecheros, salvo
Maria Calva, viuda hidalga con un hijo llamado Lucas de Perandones.
1.718, Lista de Vecindario. 21 vecinos y el sacerdote, 37 casas incluidas
pajares y establos. Iglesia parroquial y una ermita.
1.752, Catastro de La Ensenada. 38 vecinos, 9 arrieros, con 34 mulos
1.773, Padron General de la Jurisdicción de Turienzo. 32 vecinos
todos del estado general, y el sacerdote
1.845/50, MADOZ. 38 casas, 40 vecinos, 217 habitantes.
1.881, Nomenclator del Obispado. 89 vecinos, 361 almas.
1.960, Guia de la Diócesis. 150 habitantes.
2.000, Visita Pastoral. 29 habitantes.
TOPÓNIMOS INTERESANTES y/o CURIOSOS
La Carrera, la Bouza, la Pradizuela Calva, Pozuelo, el Foyacal, Valdebrez,
Baldellagar, la Encruziada, Ptado del Hospitalin, el Sardonal, el Riguero
de la Olla, el Prado de la Forca, Puente de Piedra, las Beiciellas, Tarde
Quintanilla, Camino Trabieso a la Peña de Tardegallegos, la Forca,
Tardecorzas, Balleyos, Tarrredondo, la Perdiguera, Tardemaña, Soldelaperal,
el Adil de las Tortas.
evia, requirieron de un sistema logístico de imposible parangón.
|